Ya casi está. La derivada no es nada misterioso: es la pendiente exacta en un punto, el valor al que se acerca la secante cuando el segundo punto se pega al primero. La velocidad en un instante.
En la lección 3 acercábamos el segundo punto a t=3 y la pendiente se aproximaba a 6. Hagamos eso con un número: llamemos h al "tamaño del paso" desde t=3. La velocidad media en ese pasito es:
Y la pregunta clave: ¿qué pasa cuando h se hace diminuto (casi cero)?
h = 2 : (5² − 9) ÷ 2 = (25 − 9) ÷ 2 = 16 ÷ 2 = 8.000 h = 1 : (4² − 9) ÷ 1 = (16 − 9) ÷ 1 = 7 ÷ 1 = 7.000 h = 0.5: (3.5²− 9) ÷ 0.5 = (12.25−9)÷0.5 = 3.25÷0.5 = 6.500 h = 0.1: (3.1²− 9) ÷ 0.1 = (9.61 −9)÷0.1 = 0.61÷0.1 = 6.100 h = 0.01: (3.01²−9)÷0.01 = (9.0601−9)÷.01 = .0601÷.01= 6.010 h = 0.001: = 6.001 ↓ cuanto más diminuto el paso → 6.000
Al encoger h, la secante (que cortaba la curva en dos puntos) se convierte en una recta que solo roza la curva en t=3: la recta tangente. La pendiente de esa tangente es la derivada.
Desliza hacia la derecha para encoger h: verás la secante naranja convertirse en la tangente, y la pendiente acercarse a 6.
La derivada de una función en un punto es la pendiente exacta ahí: el ritmo de cambio instantáneo. Se escribe de varias formas equivalentes (no te asustes, todas dicen lo mismo):